Los Simpsons
Posteado en cine, Música en 3:50 p.m. por Krisma MancíaVia: Videosenlared.com
Hablando de Hamburguesas
Posteado en Curiosidades en 3:02 p.m. por Krisma MancíaVia: Videosenlared.com
Y ya si quieren ver algo más sensual para comer una hamburguesa mientras les lavan el carro, les regalo a Paris Hilton. Ese traje de baño ya se lo había visto en su reality. Lo uso para bañar a un niño en la bañera. El bebé de dos años le jugó una mala pasada.
Poesía felina
Posteado en Poesía felina en 12:00 p.m. por Krisma MancíaMicro-cosas
Posteado en comentario, personal en 11:12 p.m. por Krisma Mancía
. Natasha andaba furiosa. Creo que ella le dió una paliza al perro abusivo que para qué les cuento. Pero Boris no salió ileso del ataque. La mordida fue horrible. Eso le pasa por andar de novio y tratando de conquistar a la perra de la vecina (que por cierto es nuestra casera). La perra (marca aguacatera) tiene especial simpatía por Boris y lo venía a visitar. Natasha consentía el noviazgo. Incluso se permitió darle clases de apareamiento a Boris que es un bobo en estos asuntos. Lo anduvo cuidando y lo protegía de cualquier otro ataque. Era imposible protegerlo. Tratamos de que no saliera herido a buscar a su prometida, más el llamado canino del instinto de preservación de la especie es muy fuerte. Ya no aguantamos más. Y no tuvimos otra opción que permitirle salir con la condición de que se cuidara la herida que hasta ese momento se miraba normal. Cuando regresó supimos que era grave. Natasha nos lo decía con insistencia. Y tenía razón.
o era nada serio. Pero nos preocupó. Sobre todo por el constante lagrimeo del ojo derecho. Como al tercer día llamamos al veterinario. Casi vino de emergencia. Y sí, era grave. Lo sedaron y lo cosieron. Punto tras punto yo seguía el procedimiento. La sala de operaciones improvisada fue el jardín. Lo cubrimos con una manta y lo dejamos descansar. Cuando despertó estaba muy mareado. No sabía muy bien porque estaba adentro de la casa, ni porque sentía tanto frío. Se notaba preocupado por no poder mover sus cuatro patas. Ahora está muy tranquilo al lado mío. Su novia se fugó con otro y creo que se siente deprimido. Natasha lo consuela desde lejos. Le dijimos que no se le acercara para lamerlo. Nos ha hecho caso. Es una perra tan educada y bella, pero tiene su lado oscuro con respecto a la defensa de la casa. Fue entrenada por Eduardo que se fue a México hace más de dos años y nunca conoció a Boris. Otra cosa sería si él estuviera aquí. Yo no sé de entrenamiento canino y Rafael se la pasa trabajando. Por lo tanto le tocó a Natasha. No es lo mismo, pero se las arregla bien. Boris apenas tiene un año, es un bebé en los asuntos del romance. - El Tigger que le mandó su hermana desde México. Un Tigger de tamaño mediano que lleva a todas partes e incluso duerme con él.
- Un perro rojo que lo bautizamos como ROJO. Se lo regalaron antes de que naciera. La persona que se nos lo entregó fue... perdón no puedo decir su nombre, por aquello que se enojan si la mencionan. Lo que puedo decir es que fue amiga de nuestra casa y después se declaro nuestra enemiga desde siempre. Ella sabe. ROJO es el preferido y Valeria le tiene un gran aprecio.
- Otro Tigger, más pequeño. Se lo dió mi padre junto con un Winni Pooh. Ambos son de peluche y con hechura de titere.
- Una muñeca linda y de trapo que ahora le falta un ojo. Le tengo prometido que la arreglaré en cuando encuentré un botón adecuado.
Por supuesto están las mantas. Tiene muchas y las ocupa para un sin fin de actividades. Las arrastra, las abraza, se envuelve con ella, arrulla a sus peluches y hasta se convierten en turbantes, vestidos y capas.
Hoy fue su papá al super. Siempre vamos juntos, pero hoy me dolía todo. Entre las cosas que su papá traía Valeria encontró una caja de plástico. Mediana, cuadrada y perfecta para lo que buscaba. Enloqueció. No la quería soltar. Quería dormir con ella. La convencí de que no. Le dije que al día siguiente se la entregaba y se durmió enojada. Mañana preguntará por ella y yo tendré que darsela antes de que arme un berrinche. Valeria es Valeria y no olvida nada.
.
III- Valeria y la hora de negociar el sueño


Poema que hace dudar
Posteado en Curiosidades, poesía en 8:49 p.m. por Krisma Mancía"Canción novísima de los gatos"
Mefistófeles casero
está tumbado al sol.
Es un gato elegante con gesto de león,
bien educado y bueno,
si bien algo burlón.
Es muy músico; entiende
a Debussy, más no
le gusta Beethoven.
Mi gato paseó
de noche en el teclado,
¡Oh, que satisfacciónde su alma! Debussy
fue un gato filarmónico en su vida anterior.
Este genial francés comprendió la belleza
del acorde gatuno sobre el teclado. Son
acordes modernos de agua turbia de sombra
(yo gato lo entiendo).
Irritan al burgués: ¡Admirable misión!
Francia admira a los gatos. Verlaine fue casi un gato
feo y semicatólico, huraño y juguetón,
que mayaba celeste a una luna invisible,
lamido (?) por las moscas y quemado de alcohol.
Francia quiere a los gatos como España al torero.
Como Rusia a la noche, como China al dragón.
El gato es inquietante, no es de este mundo. Tiene
el enorme prestigio de haber sido ya Dios.
¿Habéis notado cuando nos mira soñoliento?
Parece que nos dice: la vida es sucesión
de ritmos sexuales. Sexo tiene la luz,
sexo tiene la estrella, sexo tiene la flor.
Y mira derramando su alma verde en la sombra.
Nosotros vemos todos detrás al gran cabrón.
Su espíritu es andrógino de sexos ya marchitos,
languidez femenina y vibrar de varón,
un espíritu raro de inocencia y lujuria,
vejez y juventud casadas con amor.
Son Felipes segundos dogmáticos y altivos,
odian por fiel al perro, por servil al ratón,
admiten las caricias con gesto distinguido
y nos miran con aire sereno y superior.
Me parecen maestros de alta melancolía,
podrían curar tristezas de civilización.
La energía moderna, el tanque y el biplano
avivan en las almas el antiguo dolor.
La vida a cada paso refina las tristezas,l
as almas cristalizan y la verdad voló,
un grano de amargura se entierra y da su espiga.
Saben esto los gatos mas bien que el sembrador.
Tienen algo de búhos y de toscas serpientes,
debieron tener alas cuando su creación.
Y hablaran de seguro con aquellos engendros
satánicos que Antonio desde su cueva vio.
Un gato enfurecido es casi Schopenhauer.
Cascarrabias horrible con cara de bribón,
pero siempre los gatos están bien educados
y se dedican graves a tumbarse en el sol.
El hombre es despreciable (dicen ellos), la muerte
llega tarde o temprano ¡Gocemos del calor!
Este gran gato mío arzobispal y bello
se duerme con la nana sepulcral del reloj.
¡Que le importan los senos (?) del negro Eclesiastés,
ni los sabios consejos del viejo Salomon?
Duerme tu, gato mío, como un dios perezoso,
mientras que yo suspiro por algo que voló.
El bello Pecopian (?) se sonríe en mi espejo,
de calavera tiene su sonrisa expresión.
Duerme tu santamente mientras toco el piano,
este monstruo con dientes de nieve y de carbón.
Y tú gato de rico, cumbre de la pereza,
entérate de que hay gatos vagabundos que son
y mueren como Sócrates
dándoles su perdón.
Federico García Lorca (España, 1898 - 1936) Poeta y dramaturgo español. Selección: "Canción novísima de los gatos" que permaneció inédito hasta 1986, fecha en que fue encontrado.
La carrera contra el cigarro
Posteado en Bitácora para dejar de fumar en 6:30 p.m. por Krisma Mancía
Bitácora del Navegante.Nuestra tripulación está en el sector desconocido a cien años luz de los anillos de Darqua.
La comandante Grom monitorea los fenómenos fisiológicos cambiantes de Krisma y los traduce a sentimientos, actitudes o estados de ánimos que se repiten cada cierto tiempo. El proceso voluntario por dejar de fumar a generado una cierta ansiedad en el sistema nervioso de Krisma, y por supuesto también afecta a esta tripulación. El bajo nivel de la nicotina en los organos del sistema respiratorio está en alarma general, produciendo un aumento de adrenalina. El temblor general del cuerpo, mareos, dolor de cabeza, resequedad de los labios, la baja tolerancia a los alimentos sólidos y el insistente deseo de probar un cigarro la han llevado a sentir un cansancio general en todo el cuerpo. Ayer se han contabilizado 5 cigarros consumidos en las siguientes horas:
10:00 am
12:00 m
3:30 pm
6:00 pm
9:00 pm
El sueño fue imposible de conseguir. Se calcula que se durmió menos de 5 horas. Hoy en la mañana, el paciente está en un delirio incontenible por aspirar un cigarro. La estrategia por eliminar los encendedores, cajetillas y ceniceros que siempre están en el escritorio, frente a la computadora ha sido un éxito. Krisma se levantó aproximadamente a las 6:00 am. Limpio la superficie terráquea de cualquier señal de colillas, ceniza y ceniceros. Preparó su desayuno de aves menudas y despertó a Valeria. Valeria es una especie de satélite auxiliar, en constante formación. El teniente Bartolo-Yam trata de explicar esa relación, al igual de comprender las diferentes constelaciones que se agrupan alrededor de Krisma. Por ejemplo, se ignora que efecto producen dos estrellas gemelas que bautizamos: Natasha Fatale y Boris Málosnoff. Suponemos que son los cuidadores de la entrada secreta de la cambiante atmósfera de Krisma. Nuestro sistema detectó que Krisma comparte la luz azul del sol con otro planeta más grande y extraño que no logramos identificar en nuestro mapa. Bartolo-Yam supone que puede ser el Planeta Oso Gris, pero no está seguro.
Nuestro equipo de investigadores sólo tiene el deber de mantenerse atentos a cualquier inestabilidad que Krisma sufra. Por el momento nosotros también sufrimos la atracción desequilibrante de su densidad molecular. Trataremos de acostumbrarnos y de seguir informando.
.
Cambio y fuera.
101 días sin tabaco
Posteado en Bitácora para dejar de fumar en 10:11 p.m. por Krisma Mancía
Mi hábito de fumar es pésimo. He llegado a consumir varios cigarros en un día, sin decir que es seguro de que me he acabado un par de cajetillas diarias. No me acuerdo de donde adquirí esa costumbre. A mis padres nunca los he visto fumar o beber licor. Mi padre aborrece a los alcohólicos, creo que por el hecho de que mi abuelo murió alcoholizado sin importarle que era diabético. El hígado le estalló. Horrible. Mi abuelo materno sí fumaba. Recuerdo el olor a tabaco que se le impregnaba en la piel, en el cabello y en la ropa. Era un fuerte olor, porque fumaba puros. Los hermanos de mi madre también fumaban, pero no sé si todavía lo hacen. Tengo años de no visitarlos.En la adolescencia me descubro fumando desde los 16. Me gustaban los mentolados y guardaba una cajetilla bajo mi cama. El hábito era solitario. Fumaba por aprendizaje.
Cuando entré a la universidad las cosas se volvieron un poco más libres. Mientras estudiaba tuve contacto con la "gente del medio cultural". Personas raras que se dedicaban a cualquier cosa. Gente de mentalidad medio bohemia y hasta medio alocada. Generalmente se vestían con ropa negra, o con colores sicodélicos, o usaban camisas de manta y sandalias de cuero. Y por supuesto, la mayoría, fumaba.
Pasé varios años con el humo llenando mi vida social. Cuando me embaracé ya no fume. O sea que sí pudo pasar sin un cigarro entre mis dedos, boca y pulmones. Después de que Valeria nació, el humo volvió a meterse en mi vida, y a inicios de este año el hábito se transformó en un vicio.
Desde ahora he decidido cambiar ese mal hábito. No lo hago por hacerle caso a los anuncios publicitarios, ni que me importe mucho mi salud que ya es lamentable por eso de la azúcar alta en la sangre que me heredó mi padre y con lo cual lucho constantemente. Lo hago porque quiero respirar aire limpio y porque no quiero depender de nada. Mucho me he cuidado para venir caer en un vicio tan común. Y si en la adolescencia lo adquirí, puedo con un poco de voluntad terminar con esa dependencia de humo y nicotina. Además es un vicio de mucha paciencia. Me he dado cuenta que fumar gasta energías, tiempo, dinero y neuronas. Y ya estuve bastante.
El Plan es simple. En los primeros 25 días, aproximadamente, pretendo reducir el consumo poco a poco. Y los sucesivos días trataré de abolirlo por completo. Sé que será una larga jornada, pero prometo ser fuerte.
Las medidas que tomo serán sencillas:
1. Eliminar los ceniceros, encendedores y cajetillas que se encuentren enfrente de mí y que me recuerden que no he fumado.
2. Rafael ha prometido no fumar en frente de mí. O por menos lo intentará.
3. Tener a mano un chicle o algo de comer que sea liviano para eliminar el ataque de ansiedad.
4. Comer postre después de la comida, en vez de merendarme un cigarro.
5. Tener algo en la mano. Una pelota plástica, un lápiz o cualquier cosa, para distraerme.
6. Llevar una bitácora en este blog con el objetivo de comentar los avances, las tentaciones, las caídas y los triunfos.
No pierdo nada en intentarlo. Y desde hoy le digo: ¡Adiós cigarro! Te veré de lejos nada más. Te veré en algunos labios que te besan con necesidad recurrente, en algunos dedos que tiemblan si te alejas, en algún cenicero que te cante un final de ceniza.
Poemas traducidos al catalán de una "poetessa salvadorenca"
Posteado en personal, poesía en 9:38 a.m. por Krisma Mancía------------------------------------------
[San Salvador, El Salvador, 1980. Professora llicenciada en Lletres per la Universitat de El Salvador (UES). Va pertànyer al Taller de Talentos de la Casa del Escritor. Ha publicat La era del llanto a la Colección Nueva Palabra editada per la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI), CONCULTURA, San Salvador, 2004. Guanyadora del I Premi Jove La Garúa, de Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, 2006, amb el recull de poemes Viaje al Imperio de las Ventanas Cerradas. Ha publicat a diverses revistes i periòdics culturals. Els seus treballs han estat representats en dansa pel Grupo de Danza Contemporánea de El Salvador.]
San Salvador, El Salvador, 1980. Profesora, egresada de la Universidad de El Salvador (UES) Perteneció al Taller de Talentos de la Casa del Escritor. Ha publicado La era del llanto en la Colección Nueva Palabra editada por la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI), CONCULTURA, San Salvado, 2004. Ganadora del I Premio Joven La Garúa de Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, 2006, con el poemario Viaje al Imperio de las Ventanas Cerradas. Ha publicado en diversas revistas y periódicos culturales. Sus trabajos han sido representados en danza por el Grupo de Danza Contemporánea de El Salvador.
De las cosas pequeñas
[De les coses petites]
Llega diciembre
[Arriba desembre]
De las cosas pequeñas estas poseída
de los universos mínimos
donde cabe la pata de una cucaracha
de esas cosas chiquitas
como la cajita de Pandora
que ahora guarda margaritas deshojadas.
Estás hecha a la medida de los insectos
hecha para la palabra infantil expresada en diminutivo:
sos sillita
sonrisa
amapola seca
sos el llanto quedito que huele a presentimiento.
Te escondes en el tamaño engañoso de las estrellas
bajo una concha de mar
o bajo el derecho ciudadano de las hormigas
o bajo el cerebro febril de la seda.
[de Viaje al imperio de las ventanas cerradas]
ΠΑ
[De les coses petites estàs posseïda
dels universos mínims
on cap la pota d’una panerola
d’aquestes coses petites
com la caixeta de Pandora
que ara guarda margalides desfullades.
Estàs feta a la mesura dels insectes
feta per a la paraula infantil expressada en diminutiu:
ets cadireta
somriure
rosella seca
ets el plany baixet que fa olor a pressentiment.
T’amagues en la grandària enganyosa de les estrelles
sota una petxina de mar
o sota el dret ciutadà de les formigues
o sota el cervell febril de la seda.
[de Viaje al imperio de las ventanas cerradas]
ΠΑ
Llega diciembre con su larga cola de vejez
y tu fe y tu inocencia y tu sencillez
flotan en las vestiduras del viento.
Esta vez el techo de la casa no soportó el peso de tus sueños
porque dejaste de cortar las estrellas
que se anclan en lo más alto de la montaña
y dejaste que la rosa del mar ya no existiera para ti
sólo la inmensidad ilimitada de una tarjeta de banco
ahora no existe el duende de tu voz
ni la niña de trapo en la esquina de tu infancia
sólo un universo de uñas que rasga la mejilla del cielo
y perros ciegos
que aprenden a dar la pata y a no morder los muebles.
En tu imperio nadie confiesa que se han devorado la tierra
que hay un odio constante contra la piel
y que por eso hubo un genocidio ambicioso de gatos negros
con los que se fabricaron lámparas nocturnas.
Si alguien rompe los cables de electricidad
hoy
se apaga la vida
se acaba el juego de la golondrina
y ya no dirás todos los días: “Espejito, espejito, dime quién soy”.
ΠΑ
Arriba desembre amb la seua llarga cua de vellesa
i la teua fe i la teua innocència i la teua senzillesa
suren en les vestidures del vent.
Aquesta vegada el sostre de la casa no va suportar el pes dels teus somnis
perquè vas deixar de tallar les estrelles
que s’ancoren al cim de la muntanya
i vas deixar que la rosa de la mar ja no existís per a tu
sols la immensitat il·limitada en un targeta de crèdit
ara no existeix l’encís de la teua veu
ni la nina de drap al cantó de la teua infància
sols un univers d’ungles que esquinça la galta del cel
i gossos cecs
que aprenen a donar la pota i a no mossegar els mobles.
En el teu imperi ningú no confessa que s’han empassat la terra
que hi ha un odi constant contra la pell
i que per això va haver un genocidi ambiciós de gats negres
amb les quals es van fabricar fanals.
Si algú trenca els cables elèctrics
avui
s’apaga la vida
s’acaba el joc de l’oronella
i ja no diràs cada dia: “Espillet, espillet, digues-me qui sóc”.
[de Viaje al imperio de las ventanas cerradas]
[Traducció de Joan Navarro]
Recuerdos de Buenos Aires
Posteado en personal en 4:05 p.m. por Krisma Mancía
Nuevas amigas: Wendy y Paola Quintanilla.
El Embajador Guillermo Rubio Funes me acompañó
Intercambio con el publico.
Cena. Después de la conferencia, una rica



Jorge Basilago, periodista. Gran amigo y guía.
Los gatos de Buenos Aires
Posteado en Gusto felino, Imagénes Krismáticas en 8:20 p.m. por Krisma Mancía
--Perdone, sr. Gato, ¿Conoce Ud. la entrada de este cementerio?-- le dijo Paola a un gato pinto que circulaba por la zona.
--Y sií... dejame pensar...tengo mala memoria, viste. Sino no fuera por mis bigotes perdería la dirección de mi casa. Pero yo te llevo, piba. Allí vive mi prima Sofía, ¿sabías?-- dijo con voz de cantante nocturno. Nosotras lo seguimos.
Paola conocía bien donde estaba la entrada, pero no resistimos la tentación de conversar con un gato tan elegante. En todo el camino no hablaba más que de su prima Sofía, y al llegar al cementerio nos la presentó. La prima Sofía era una gata de colección. Yo le pedí que posara para mí, pero ella no se dejo tomar fotografías. Me dijo que ya había dejado ese vicio desde que supo que se volvía transparente ante una cámara. Tenía razón. En las fotos que le tomé a escondidas no sale su belleza de mármol. Excepto una huellita de rocío al pie de una cripta. Guardo la imágen en una cajita de terciopelo. Como un obsequio que me ha entregado una reina de Egipto.
En el Cementerio de La Recoleta me encontré al custodio de una tumba. Cuatro patitas sobre un cristal. Ligeramente pensativo ante mis interrogantes. Me dijo algo que no logro entender: "Sólo las estatuas y yo, sabemos el invierno eterno de estas tumbas".
El gato de Nico. Hermoso, simplemente hermoso. Me pidió que su nombre quedara en el anonimato, por eso del pudor felino. Fuímos compañeros de casa por una semana. Me aceptó desde el principio. Compartimos la misma maña de apreciar a un buen amigo. Por su culpa felina enloquecí por los ñoquis. Lo extraño mucho.
Gato descansando en una banca. Cementerio de La Recolecta.No quizó dar entrevistas. Dijo que el ocaso le producía sueño. Nos despedimos con un bostezo. Yo también estaba cansada. Pero de tanto absorber el perfumen delicado de las flores que inundaban la tumba de una dama dormida entre sollozos y rezos. La llamaban Evita. El gato se durmió, y yo me fuí con una sensación de paz.
Gato enamorado del zoológico. Lo encontré cerca de la jaula de los pájaros. Tenía un aspecto casual. Se perdía entre las rejas y era dificíl de tomar la imágen fiel de su pasión. Un cuidador del zoológico me dijo que ese gato estaba enamorado de la hija menor de una pareja de tigres. La tigrilla era un amor escurridizo e imposible, pero sospechaba de que ellos tenían encuentros furtivos. "Con el amor felino no se puede. Es más intenso que la muerte", me aseguró el cuidador.
Gatos famosos en el tejado. Una pareja de gatos ensayaban una pieza de tango en el techo de un edificio. Me confundieron con un paparazzi del programa "Gatos Famosos". Yo estaba en el otro edificio. Observando, nada más. Era la pareja de gatos más famosa del Barrio Boedo, y dicen que estaban de incognito. Pero alguien los vio entrar al edificio con gafas y bufandas, asegurando que querían privacidad. Ignoraron mi curiocidad, como buenos artistas, y se dedicaron a abrazarse. Me sonrojé. Recordé que a cientos de kilómetros de distancia me esperaba mi pareja.
*
"Quien a los gatos ama, bella mujer tendrá." Proverbio medieval
Con daños a terceros
Posteado en comentario en 3:50 p.m. por Krisma MancíaPoesía felina
Posteado en Poesía felina en 3:57 a.m. por Krisma Mancía
En honor a la ardua tarea de querer ser gato (III)
Posteado en personal, poesía en 10:17 a.m. por Krisma MancíaCuando se siembra un sauce
nada es suficiente para su alma verde
ni siquiera un profundo agujero
donde anidan las voces de la lluvia
voces que nos llaman desde el pericentro de la tierra
y que son tan insaciables y cristalinas
tan de piedra y fuego
que debemos cortar las raíces que nos crecen en los pies
para no ser arrastrados al Reino Mineral
como el gato que se convirtió en jade
por amar la fragancia dulce de una orquídea.
***
"Viaje al Imperio de las Ventanas Cerradas",
publicado por la editorial La Garúa
de Santa Coloma de Gramenet,
Barcelona, 2006.
En honor a la ardua tarea de querer ser gato (II)
Posteado en poesía en 12:15 p.m. por Krisma MancíaEs una mañana de azucenas bailarinas
los gatos han desaparecido del Imperio
sin dejar rastro de sus cuatro huellas
ahora cada quien guarda en las manos fantasmas de seda.
***
Respuesta directa a Manuel Carcache
Posteado en Ahora habla Krisma, comentario, personal en 11:23 a.m. por Krisma MancíaPor su poca hombría y su falta de conocimiento le informo directamente que yo no estoy dispuesta a rebajarme a contestarle a los insultos y/o comentarios que hace a mi persona. No sostengo conversaciones ilógicas con personas desequilibras mentalmente. Le recomiendo que consiga una cita con un sicólogo (o psicólogo por eso de las faltas de dedo que no le están permitidas a personas como yo, ¿verdad?. Pero sí a los músicos) para que le den un diagnóstico de su alma. Pero llegando el caso creo que ya es necesario "hacer una cita" con un siquiatra para ver si tiene un desajuste químico que le produce alucinaciones.
No olvide: "El respeto al derecho ajeno es la paz". Cita de Benito Juárez.
El día en que me expulsaron del colegio
Posteado en personal en 10:21 p.m. por Krisma MancíaUn día estaba muy de malas. Acababa de pasar la peor cunjutivitis de mi hoja clínica. El tipo empezó a insultar a una de mis compañeras. La trataba bien feo, con adjetivos muy ofensivos en medio de la clase. No sé como me armé de valor y me levanté del último pupitre. Sí, del último pupitre. Me gustaba ese rincón. Podía leer a gusto mientras el profesor de Contaduría hablaba de cortes de cuentas. El caso es que me levanté, me alisé el uniforme y me dirigí hacia donde él estaba. Tercer pupitre, dos líneas a mi derecha. No dije nada. Sólo sonó un tremendo golpe en su cara. Una cachetada de antología. Le jalé el cabello y le torcí la cabeza hacia atrás. Le susurré algo parecido a una amenaza: "Si nos vuelves a insultar, todas te daremos lo mismo". Lo solté y le di la espalda. El tipo estaba sorprendido. Se quedó sin habla por la impresión. Mis compañeras aplaudieron. Él se pusó rojo de la cólera y sólo atinó a quejarse con la maestra que teníamos en turno. La maestra se echó a reír. Le dijo que se lo merecía y si él quería hacer una queja formal que se fuera a la subdirección. Se fue con su cachete rojo y su dignidad de hombre herido.
Estábamos en el mes de septiembre. El calor era insoportable en el aula, que albergaba a 40 alumnos. Era mi tercer año de bachillerato. Buenas notas y excelente conducta. Él era un patán y un flojo. Cada vez que me tocaba trabajar en la tesis me echaba todo el cargo: digitar, redactar y hasta encuadernar el trabajo. Rara vez proponía algo ingenioso y yo la tenía que apuntar en una libreta con signos de taquigrafía. El muy flojo ni siquiera aprendió a hacer los ganchos que se nos habían enseñado en el primer año. Era un tarado.
A los 20 minutos regresó con la subdirectora. Se notaba que él había llorado y que con resignación se había lavado la cara. Me di cuenta de que me había pasado de la raya. La subdirectora me dijo que debía disculparme en público. Él se sentó a esperar. Mis compañeras protestaron. Pero las maestras no querían que pasara a más. Tuve que darle las disculpas del caso, pero con un cierto tono de sarcasmo. No aguantó. Se levantó de nuevo. Tomó sus cosas. Cuadernos en mano y su bolso de mariquita. Y se fue. Pasó una hora y ya no había señales de que pasara a más. De pronto apareció el director. Dio un discurso acerca del respeto que teníamos que tener entre compañeros, y cuando terminó me llamó a solas. Yo temblaba de angustia. Si te llamaba el director era grave, muy grave. Me llevó a la oficina con mi bolsón. En la oficina estaba las subdirectoras. Una de ella era su hermana: gorda y maquillada con mal gusto. La otra era la que me hizo disculparme en público. Me pusieron las cartas sobre la mesa y discutían, en frente de mí, la posibilidad de expulsarme. Yo lloraba desconsoladamente. No por el hecho de que me arrepentía, sino por ira que me ardía en el cerebro y por la vergüenza que pasaría mi madre. No por la justicia que acaba de hacer, sino porque me mandaban a casa después de haber pasado una semana sin haber llegado a clase por culpa de la conjutivitis y yo ya no quería faltar más. Me dijeron que no sabían que hacer. Pero que era preferible que me fuera a descansar otros días más para que me sintiera mejor. ¿Por qué?, dije entre sollozos. Me contaron que el compañero que agredí se fue a su casa. Ahí le contó lo sucedido a su madre. La madre enfurecida se fue directamente hacia el director. Le expuso su queja con la amenaza de sacar a su hijo de la institución, y que la muchacha que había golpeado a su hijo debía recibir el castigo más fuerte: expulsarla. Las dos subdirectoras no querían. Le explicaron al director que el joven golpeado era un alumno problemático que le faltaba el respeto hasta a las maestras, y que yo era muy aplicada, y que no era justo. Nada ablandó al director. Ese día era jueves. Me dijo que me presentara el lunes. Me explicó que sólo era un día de expulsión y que lo hacía para tranquilizar a la madre del joven abusado (de unos 19 años de edad) por una niñita de 18 años cumplidos.
Salí del colegio. En la parada de buses no sabía que hacer. Dejé pasar varias unidades de transporte hasta que decidí subir a una. No me bajé en la parada que me llevaba a casa. Me pasé de largo y me fui lamer mis heridas a otra parte. En ese entonces yo era parte de un grupo de teatro de una institución que tenía como objetivo la prevención del SIDA. Era el Grupo Arquidiócesano contra el SIDA. Una ONG protegida por la iglesia. Entre sus labores de la prevención del SIDA, también ayudaban a los enfermos con medicinas y comida. Y no encontrando otro escondite más favorable, me fui a esconder allí. Llegué justo a tiempo para empacar alimentos. Conté, con lujo de detalles, lo que me había pasado a una de las instructoras: una monjita gringa, que además de ser médico era una buena consejera. Me entendió. Le supliqué quedarme hasta el mediodía y volver al día siguiente para ayudarla a repartir el alimento. Aceptó. Pero me dijo que reflexionara la posibilidad de contarle a mi madre. Le dije que no, que ella no haría nada, que mi madre no debía saberlo, pero que lo intentaría. No le dije a mi madre ni de chiste. Pero se lo dije a mi padre. Mi padre no dijo nada. Me dio permiso para que fuera a ayudar en lo que necesitaba el Grupo contra el SIDA. Raro en mi padre que es tan recto y tan quisquilloso. Creo que me entendió. Creo que le dio risa. Creo que distinguió lo justo y lo tomó con humor. Por ese detalle y por muchas cosas más se ganó mi amor incondicional.
En honor a la ardua tarea querer ser gato
Posteado en Ejercicio, poesía en 10:15 a.m. por Krisma MancíaBienaventurado el que calla y se pierde en la tormenta.
Bienaventurado el que se muere a tiempo y sólo espera
la luz de alguien que le amó.
Bienaventurado el que guarda con afecto el aliento intacto de los insectos,
pero deja su propio cuerpo para las aves corrompidas.
Pero yo
no conseguiré hallar el aroma de los dioses. Yo no sería bienaventurada.
No quiero que se me endurezca el alma
como un vaso de agua dejado en la mesa del comedor.
No quiero que el frío me recorra desde los pies hasta el cráneo
y que los ojos de los árboles cubran sin piedad
mi cuerpo.
Yo no quiero ser un árbol de ciudad, ni una sinfonía de estrellas
en el pecho de una muñeca.
Yo quiero ser un gato, señor.
Un gato que sabe amar mejor el tibio aliento de los cementerios.
Un gato pardo, gordo y de ojos humanos. Un gato
con todos sus atributos, incluso con el murmullo de los pájaros en la garganta.
Un gato que cante por las noches.
Un gato caprichoso que arañe con ternura.
Yo sería un gato triste. Un gato al fin.
Las Otras Krismas
Posteado en Curiosidades en 9:52 p.m. por Krisma Mancía
Dicen que existen varias personas que se parecen a uno. Por lo menos te encuentras siete caras parecidas. Busqué en Internet mi nombre, porque pensé que mi nombre era original ya que yo lo inventé. Yo nací con otro nombre y de repente me cansé de que hicieran chistes de él. Mi nombre de pila es algo complicado. Odiaba que lo pronunciaran mal y en mi labor de maestra consideré que era muy difícil para lo niños. Entonces ocupé mi segundo nombre "KRISNAYA", pero todo el mundo preguntaba de donde lo habían sacado mis padres. Tenía que contar una larga historia y aun así se burlaban. Por años sólo ocupé KRISMA. Uní la primera sílaba de mi nombre y la primera sílaba de mi primer apellido. Pero por causa que desconozco la gente me empezó a llamar KRISMA MANCÍA.
Lo interesante es que en Internet hay varias referencias a KRISMA. La primera, con la cual me divertí fue con el video del grupo KRISMA. Un grupo raro. Parece ser de música alternativa de los años ochenta. Parece que cantan en alemán y realmente me divertí al ver a la vocalista. Ese peinado me dio un ataqué de risa y el bailadito muy ochentero. El video esta grabado en 1980, año que nací. Ya varias veces me habían comentado que existía un grupo llamado así, pero nunca hice caso.
La segunda referencia fue una compañía de fotografía profesional que se dedicaba a tomar fotos a los perros terrier y otros perros de raza graciosa.
La tercera era una tienda de vídeo en EE.UU.
No busqué más. La risa me mataba.
Les dejo el vídeo sacado de YOU TUBE.
El bebé de mi hermana (segunda parte y con pleitos incluidos)
Posteado en familia en 10:26 a.m. por Krisma MancíaEl bebé de mi hermana
Posteado en familia en 8:12 p.m. por Krisma MancíaUna canción preferida
Posteado en Letras en 11:10 p.m. por Krisma MancíaRicardo Arjona
Quién diría que el mink y la mezclilla
podrían fundirse un día,
quién diría tu caviar y yo tortilla,
quién diría parece que el amor
no entiende de plusvalías.
Tú vas al banco y yo prefiero la alcancía
oigo Serrat y tú prefieres locomía
tú vas al punto yo voy por la fantasía
parece que el amor no entiende de ironías
Quién diría, quién diría que son años
los que ya llevamos juntos de la mano
quién diría, quién diría que lo importante
es aceptarte y que me aceptes como humano
Y que te ame y que me ames es una ironía
que bendición la mía despertar junto a ti cada día
Yo trovador y tú estudiante de economía
tú con los números yo con la filosofía
y aunque suene imposible en teoría
al amor le importan poco las utopías
Dice la gente que tú y yo no hacemos compañía
por ser agua y aceite que ironía
si fuésemos iguales que apatía
no tendríamos de que hablar cada siguiente día
Quién diría, quién diría que son años
los que ya llevamos juntos de la mano
quién diría, quién diría que lo importante es aceptarte
y que me aceptes como humano
Y que te ame y que me ames es una ironía
que bendición la mía despertar junto a ti cada día.










